Banner
   
Caracteristicas del Ministerio de Alabanza
PDF Imprimir E-mail
Jueves, 21 de Octubre de 2010 21:01

Toda congregación necesita tener un ministerio de alabanza que sea motivo de bendición para sus miembros. Este artí­culo pretende ser una ayuda en la búsqueda de un buen ministerio de Alabanza, la lectura del mismo es recomendada tanto para músicos como para pastores. 

Para iniciar veremos las características del ministerio musical establecido por David y poco a poco las iremos comparando con las realidades de los ministerios de alabanza latinoamericanos.

Quienes participaban en el ministerio musical eran personas preparadas para tal ministerio, según los siguientes versículos.

 

Quenanías, jefe de los levitas, como experto que era, dirigía el canto. (1Cr. 15:22 NVI)

Ellos eran en total doscientos ochenta y ocho, incluyendo a sus demás compañeros, y habían sido instruidos para cantarle al Señor. (1Cr. 25:7 NVI)

El hecho de que no cualquiera que quisiera podía participar de tal ministerio, da a entender la importancia que tenía el mismo; para participar del ministerio musical el aspirante tenía que llenar los siguientes requisitos:

1. Pertenecer a la tribu de Leví, ya que ellos eran los escogidos  por Dios para ministrar delante de su presencia. Los levitas debían purificarse constantemente para poder estar delante de Dios; Es necesario que en la actualidad también nuestros músicos busquen mantenerse puros delante de Dios para poder ministrar en los servicios.

2. Ser un buen músico o cantante. Cuando el anterior versículo habla de Quenanías dice “como experto que era” pero creo que la Reina Valera lo explica más claramente, veamos:

Y Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello.(1Cr. 15:22 RV1960)

Si Quenanías no hubiese sido entendido en el canto no hubiese sido el director del mismo, algo importante recordar al asignar nuestros dirigentes de alabanza es que deben tener conocimiento en el área musical.

3. Estar instruido no solamente en el área musical sino también instruido “para cantarle al Señor”. Es interesante notar que había una preparación especial para cantarle a Dios, a Él no se le puede cantar como cuando se canta por cualquier otro motivo. ,

En Latinoamerica actualmente se ha presentado un fenómeno muy particular; los músicos cristianos han alcanzado, muchas veces, una mayor destreza en sus instrumentos que los músicos seculares.Y esto les ha abierto puertas en el mercado secular; entonces los vemos tocando en eventos seculares y luego en eventos cristianos.Si comparamos esta realidad con el hecho de que los levitas debían ser consagrados exclusivamente para el servicio de Dios, entonces estamos fallando; si tocamos el sábado en lo secular y el domingo para adorar a Dios no podemos llamarnos “consagrados” para Dios. (al final de este artículo se aborda este tema más detenidamente) Sin embargo no solo el hecho de tocar en lo secular nos hace fallar en la consagración, si un músico no toca en los secular pero su estilo de vida no refleja un verdadero cristianismo también es una tremenda falla ponerlo a ministrar en el altar. Marcos Witt nos dice:

“Por mucho tiempo la gente en la iglesia le ha perdonado muchas cosas al músico, simplemente porque “canta bonito” o “toca bonito”. Mientras el músico siga teniendo esa clase de plataforma para cantar y tocar (porque es lo que realmente quiere), nunca tendrá la necesidad de confrontar sus malas actitudes.”    

Esta falta de consagración es una de las principales debilidades de los músicos cristianos no solo en latinoamerica sino en el mundo entero. Es necesario que el liderazgo eclesial ocupe tiempo en instruir, pastorear, y consolidar la fe de los músicos; y específicamente instruirlos en el canto para Dios, así como lo hizo el rey David.

Otra característica importante del ministerio davídico es que estaba muy bien organizado.

Veamos los siguientes versículos:

Su padre los dirigía en el culto del templo del Señor, cuando cantaban acompañados de címbalos, liras y arpas. Asaf, Jedutún y Hemán estaban bajo las órdenes del rey. Ellos eran en total doscientos ochenta y ocho, incluyendo a sus demás compañeros, y habían sido instruidos para cantarle al Señor. Para asignarles sus turnos se echaron suertes, sin hacer distinción entre menores y mayores, ni entre maestros y discípulos(1Cr. 25:6-8 NVI)

Los cuatro énfasis en los anteriores versículos son para distinguir las palabras clave que dan a entender que era un ministerio organizado.

1. “Los dirigía” hace entender que había un orden que seguir y una persona que lo indicaba, no era que cada quien hacía lo que mejor le parecía.

2. “Bajo las órdenes del rey” habla de que había una jerarquía de autoridad que era respetada; esto es algo muy importante para que todo ministerio funcione bien.

3. “Asignarles sus turnos” indica que cada quién tendría asignado un momento para su servicio y estaría perfectamente enterado de cuando le correspondía.

4. “maestros y discípulos” nos indica que había una constante capacitación para los que participaban del ministerio.

Sería excelente tomar estos cuatro parámetros para comparar nuestros ministerios de alabanza y esforzarnos por que nuestro ministerio sea lo más parecido posible a éste.

Kevin Najarro quien es autor del libro “The complete worship leader” titula uno de los temas de su libro de la siguiente forma:

“Orden, belleza y Adoración”.[2]

En dicho tema el plantea el ejemplo de una casa ordenada y una desordenada ¿Cuál será más bonita? ¿Cuál será más digna de presentarse como ofrenda de adoración para Dios? Pues obviamente la que está más ordenada. Entonces qué mejor que el ministerio de adoración sea ordenado en todos sus aspectos para poder presentarse hermoso delante de Dios.Tristemente en muchas iglesias latinas el orden en sus ministerios de alabanza no es precisamente su característica más sobresaliente; Los músicos fallan en su puntualidad, en llegar a los ensayos y en mantener una postura de respeto durante su participación; Incluso el altar donde están ministrando luce desordenado al momento de ministrar delante de la congregación; tienen un relajo de cables en exhibición y estuches de instrumentos tirados por todos lados, en lugar de un lugar limpio y ordenado donde ministrar. Esta debilidad se puede corregir bastante cuando los músicos tienen un líder ejemplar en estas áreas.

Por otro lado, algunos ministerios de alabanza no planifican el tiempo de alabanza argumentando que serán guiados solamente por el Espíritu; y aunque en algunas ocasiones esto es posible esta no es una regla que Dios haya establecido.Es mejor si se busca la guianza de Dios para preparar el tiempo de alabanza y estar sensibles durante el desarrollo del mismo por si el Espíritu Santo desea cambiar algo de lo que preparamos. Concluyamos este punto de la organización con el siguiente versículo.

Porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz. Como es costumbre en las congregaciones de los creyentes,(1Co. 14:33 NVI)

Otra característica interesante para mencionar es que estos músicos estaban dedicados a su ministerio constantemente, veamos el siguiente pasaje.

También había cantores que eran jefes de familias patriarcales de los levitas, los cuales vivían en las habitaciones del templo. Éstos estaban exentos de cualquier otro servicio, porque de día y de noche tenían que ocuparse de su ministerio. (1Ch 9:33 NVI)

Estos músicos tenían cubiertas sus necesidades de alimentación, vestido y techo bajo el cual dormir. En latinoamerica la mayoría de los músicos cristianos desempeñan otras actividades para su sustento y sirven a Dios por medio de la música en los servicios de la iglesia.Cuando un músico decide dedicarse de lleno a la música para Dios se da cuenta de que no tendrá suficiente dinero para vivir, son minoría los músicos que pueden vivir del ministerio de alabanza en nuestros países latinos.Esto les ha servido de justificación a muchos músicos para trabajar en lo secular, aduciendo que su profesión es músico y si otros pueden ser médicos o Ingenieros y trabajar en lo secular para obtener su sustento, ellos también.

Para que un grupo musical cristiano pueda vivir del ministerio tiene que poner tarifas para ir a ministrar ya que si van solo confiando en recibir una buena ofrenda monetaria, muchas veces no alcanzará ni para cubrir los gastos de transportación del grupo completo (hablo por experiencia propia). Pero el poner tarifa genera que otro grupo de personas los juzgue por “lucrar con el ministerio”.

Aún falta mucho para poder resolver éste problema del sustento del músico cristiano; el objetivo de este artículo es solo dejar saber que existe este problema y que necesita ser profundamente analizado para buscarle soluciones.Ya que han sido muchos los músicos cristianos que han acabado con grandes problemas económicos y/o espirituales por no recibir una adecuada orientación a este respecto. Espero que los temas tratados en este artículo puedan ser motivo de reflexión y bendición para tu vida. Bendiciones siempre!!


[1]

Witt, M. (1995). ¿Qué hacemos con estos músicos? Nashville: EDITORIAL CARIBE,Inc. pág.14
[2] Navarro, K. J. (2001). The complete worship leader. Michigan: Baker Books.Pág 82

 

 

Actualizado ( Lunes, 28 de Octubre de 2013 20:46 )
 

Actividad Reciente

Joomla Templates and Joomla Extensions by ZooTemplate.Com

Siguenos en Twitter

Siguenos en Facebook!