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Escrito por Melek Arévalo   

 A veces pensamos que para escoger a nuestro cónyuge, debemos recibir una revelación muy espiritual, a veces hasta mística... pero creo que Dios nos ha dado también las herramientas para llegar a una conclusión con el sólo hecho de pensar y analizar.
Al decir esto, no me estoy oponiendo para nada a los testimonios de parejas cuyo testimonio es puramente espiritual, pero quiero dejar éstos como excepción por un momento.

Hoy en día, con una sociedad cristiana cada vez más amplia y confusa, nos es difícil distinguir lo bueno de lo malo, y saber donde se encuentran los  límites en las cosas de Dios.
Muchos cristianos de hoy ya no saben qué es la diferencia entre vivir una vida sin pecar y el hecho de vivir una vida que agrada a Dios. Muchas personas caen en la religiosidad moderna, como lo llamaría yo. Pero bueno, esto es otro tema...

Regresando a lo que estábamos, quisiera dejar claro que el hecho de casarse con una persona cristiana no garantiza un buen matrimonio, ni tampoco nos asegura de que es la voluntad de Dios. He escuchado a muchas personas decir que si ambos son cristianos, el 50% del éxito del matrimonio ya puede estar garantizado... cosa que no comparto al 100%. Si así fuera, por qué tanto “divorcio cristiano”?   
¡Ojo! No estoy diciendo que no tiene importancia que la persona sea o no cristiana; al contrario, éste es el requisito número uno y más importante al escoger a tu pareja. Pero no hay que dejar de lado los demás aspectos tampoco.

Antes de tocar los otros requisitos necesarios, qusiera entrar un poco más a fondo nuestro requisito número uno. 

Compartir la misma fe. Es decir, en este caso que ambos sean cristianos. Si lo son, qué bueno! Pero mira un poco más allá  de lo superficial... ¿Qué tipo de cristiano/a es? ¿Tiene buen testimonio? ¿Has visto sus frutos? ¿Coinciden sus palabras y declaraciones con sus hechos? ¿Es un cristiano entregado realmente a Jesús o es sólo un religioso que va a la iglesia como algo rutinario?
Contestadas estas preguntas de forma positiva, puedes hacerte las siguientes: ¿Cuál es su trasfondo espiritual? ¿Qué concepto tiene de Dios y del vivir la vida cristiana? ¿Qué “cultura cristiana” tiene? ¿Cómo tiene pensado servir a Dios, o cómo lo está haciendo ahora?

Pero antes de hacerte estas preguntas acerca de la otra persona, te aconsejería hacértelas a ti mismo y después comparar tus propias respuestas con las de la otra persona. ¿Tienen algo en común? ¿ Has notado áreas que podrían ser de conflicto en el futuro?
Te voy a dar un ejemplo; Pedro tiene el sueño de ser pastor de una iglesia, de hacerla crecer y prosperar y dedicarse a su congregación durante toda su vida. Mientras que Pamela, su novia, es una joven muy activa a quien le apasiona el mundo misionero y transcultural teniendo como meta y sueño en su vida ir a evangelizar a todas las aldeas de un país de África y abrir pequeñas iglesias en cada una de ellas.
¿No crees tú que tendrían conflictos a la hora de hablar de su futuro juntos y de sus proyectos de vida como matrimonio? Uno de ellos podría renunciar a sus sueños por amor al otro, pero eso es un poco peligroso. Personalmente considero que Dios le ha puesto a cada uno una visión, unas habilidades y virtudes para que las usemos para Él.
Al empezar una relación con tu pareja, no tienes que volverte como ella, olvidando tus sueños e intereses. Dios lo ha hecho todo perfecto y todo se complementa cuando algo viene de Él. 

Mi esposo y yo tenemos trasfondos espirituales (entre otros) muy distintos, de los cuales no nos dimos cuenta hasta meses después de casarnos, al hablar de nuestro futuro ministerial. Ambos tenemos maneras de ver las cosas muy distintas en el ámbito espiritual y nos ha costado momentos difíciles y de tensión ya que era algo que no nos esperábamos.
Es bueno percatarse de estas diferencias antes, aunque por supuesto NUNCA llegaremos a saberlo todo antes de casarnos! 
En resumen de este punto número uno, trata de encontrar puntos en común dentro del área espiritual con la persona con quien piensas casarte, o simplemente con aquel o aquella que te gusta. 

Compara el nivel socio-cultural.
Mis papás siempre me dijeron que era bueno casarse con alguien que tuviera un nivel socio-cultural más o menos similar al mío, pero yo no estaba de acuerdo. Creía que al pensar así se discriminaba a la gente y que era una forma de rascismo. Pero con el tiempo me di cuenta de que mi forma de razonar no era cierta. Cada persona tiene un nivel y una educación social adquirida, y no se da cuenta de lo importante que es, para sí mismo, hasta tener que convivir con alguien cuyo nivel social, cultural y educacional es muy distinto.
Es importante que la pareja pueda tener temas de pláticas comunes y que ambos se puedan sentir identificados y comprendidos por el otro. Una relación matrimonial no se basa en el enamoramiento ni en el mirarse a los ojos todo el tiempo. Tiene que haber temas de qué hablar, compartir y así poder ser los mejores amigos. 

¿Cómo miran su futuro juntos?
Otro aspecto importante es la manera en que ambos miran su futuro juntos. Tal vez uno de ustedes siempre ha tenido la idea se ser un profesional y de servir a Dios con su profesión mientras que el otro siempre ha pensado en dedicarse a tiempo completo en el ministerio... ¿ Cuáles son sus visiones? ¿ Pueden complementarse o son totalmente opuestas? 
Todas estas preguntas las hago para que te ayuden a aclarar tus ideas, no para confundirte más. Son importantes para poder tener una idea más objetiva de la situación y de tu relación. No hace falta que ya sean novios para empezar a pensar en eso. En cuanto antes te des cuenta de estas cosas, mejor! 

Ahora, la oración y el pedir a Dios sabiduría es lo mejor que puedes hacer. Dios es Fiel, te escucha y sabe qué es lo mejor para tu vida. Confía en Él y espera Su tiempo. No te afanes porque todo está bajo Su Mano. El quiere darte los deseos de tu corazón…así que mientras llega el día y la hora, ocúpate de agradarle a Dios y de servirle, y El te dará lo que tu corazón pide. 
Y si Dios te dice NO a algo (o a alguien), obedece y confía… Es porque tiene algo mucho mejor!  Así que no te desanimes, Dios no dejará que te equivoques en algo tan importante si es que tu corazón está en lo correcto...!

Que Dios te bendiga y te dé la sabiduría necesaria para tomar cada una de tus decisiones!!